No existen bienes Giffen pero sí comportamientos Giffen

bienes Giffen pero sí comportamientos Giffen

Se entienden los bienes Giffen como una curiosidad teórica más que una característica de ciertos bienes reales y es que se trata de bienes cuya demanda queda representada por una función de pendiente positiva.

La importancia de los bienes Giffen en el mercado

Es decir, se trata de bienes para los cuales la conducta del consumidor es opuesta a la denominada ley de la demanda. Si el precio de un bien sube, la ley de la demanda sostiene que la cantidad demandada es menor, pero en el caso del bien Giffen la cantidad demandada sería mayor.

La explicación teórica de la existencia de funciones de demanda con pendiente positiva es que frente a un incremento en el precio, por ejemplo y para los consumidores, el bien se encarece mientras que otros bienes que pueden sustituir al primero, se abaratan.

En consecuencia prefieren sustituir el bien más caro por el más barato. Este efecto es conocido como el efecto sustitución.

El efecto sustitución

El efecto sustitución siempre sigue el comportamiento descrito por la ley de la demanda, es decir, el efecto sustitución siempre se opone al cambio en el precio. Si el precio sube o baja, la cantidad demandada baja o sube.

Pero una subida en el precio, siguiendo con el mismo ejemplo, no sólo genera un efecto sustitución.

La subida del precio provoca que el ingreso del consumidor, medido como su capacidad de compra del mismo bien disminuya. Si sube el precio del bien, nuestro ingreso en términos de ese bien es menor.

Es decir, con nuestro ingreso monetario compramos menos del bien si el precio del bien sube. En consecuencia, si al subir el precio del bien, el ingreso del consumidor se reduce, interesa saber si con un menor ingreso, el consumidor comprará más o menos de dicho bien.

Si compra más de dicho bien, se considera que el bien es un bien inferior, mientras que si compra menos se considera que el bien es normal. La condición de inferior o de normal es una percepción del consumidor y no obedece necesariamente a los atributos del mismo bien.

La mayor o menor cantidad que el consumidor demanda a consecuencia del cambio en su ingreso, se conoce como el efecto ingreso.

El efecto ingreso

Si al subir el precio del bien, la cantidad demandada baja por el efecto sustitución, pero la demanda sube y sube más de lo que baja por el efecto ingreso, entonces el resultado del cambio en el precio es un incremento en la cantidad demandada del bien. Es decir, el  bien es un bien Giffen.

En consecuencia, para que el bien sea considerado Giffen, el efecto ingreso debe ser mayor y en dirección contraria al efecto sustitución. Y si el efecto ingreso tiene la dirección contraria al efecto sustitución, esto significa que el bien para ser Giffen, tiene que ser un bien inferior.

Ahora bien, es posible que un bien sea inferior sin ser un bien Giffen. Esto sucede si el efecto sustitución es mayor al efecto ingreso. En estos casos, el bien es inferior, pero al pendiente de la demanda sigue siendo negativa, siendo posible también que el bien sea inferior sin ser Giffen cuando el efecto ingreso es igual al efecto sustitución.

Pongamos un ejemplo ilustrativo. Si el precio sube y esto provoca que el efecto sustitución es -10, el bien no es Giffen si siendo un bien inferior el efecto ingreso es +5, o +6, o +10. Pero si el efecto ingreso es +11 o mayor aún, entonces el bien es Giffen.

Se concluye que el bien Giffen no sólo es inferior, sino muy inferior, tan inferior como para oponerse y superar al efecto ingreso.

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